sábado, 16 de abril de 2011

Elena

Silencio continuo
marisma infinita
verano marchito
esperanza sin día

Respiración dolida
sombrío cojeo
caricia incursiva
mortífero veneno

Batalla perdida
colosal jadeo
jenuflexión arrepentida
flagelo sangriento

Oración rogada
inmisericorde castigo
penitente súplica
llanto ininterrumpido

Brutal despedida
desolado vacío
verdad humana
falaz compromiso

¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?” (Mc. 15, 34)



No hay comentarios:

Publicar un comentario